Señales de alarma: cuándo preocuparse por el dolor de cabeza, y cuándo no

CUÁNDOMédico y paciente HAY QUE PREOCUPARSE

Aunque la gran mayoría de cefaleas recurrentes son benignas y primarias, es decir sin otra causa que la propia cefalea, es importante saber cuándo se necesita atención médica. Asimismo, las personas que padecen cefaleas primarias no son inmunes a desarrollar una cefalea secundaria, con causa demostrable y debida a diversas etiologías (causas).

El comienzo brusco de una cefalea severa, en especial si es la más grave que se ha padecido en la vida, clásicamente sugiere un diagnóstico de hemorragia intracraneal, y el carácter progresivo de la cefalea apunta a una lesión estructural. La aparición o agravación significativa del dolor de cabeza al levantar pesas o apretar la musculatura abdominal, pueden ser indicativas de una lesión de masa, especialmente en la fosa posterior. En pacientes mayores de 55 años de edad, el malestar general, la astenia (sensación de fatiga), las mialgias (dolores musculares) y las artralgias (dolores de articulaciones) en asociación con la cefalea pueden significar la presencia de arteritis de la arteria temporal. Las infecciones del Sistema Nervioso Central (SNC) y las enfermedades autoinmunes se acompañan de fiebre. Los síntomas o signos focales neurológicos (aquellos que remiten a un sector en particular del SNC) sugieren lesión cerebral focal. Finalmente, el comienzo de una cefalea después de los 50 años en personas no dadas a padecer cefaleas es preocupante, ya que las cefaleas primarias no suelen aparecer de novo a esa edad.

En la exploración física del paciente con cefalea el médico debe prestar especial atención a la exploración general y neurológica:

  • La alteración de los signos vitales puede ser indicativa de varios trastornos;
  • La fiebre sugiere infección sistémica, del SNC, enfermedades del colágeno y raramente cáncer.
  • La hipertensión es un factor de riesgo en la hemorragia cerebral.
  • Las alteraciones cognoscitivas, disminución de la capacidad intelectual, reflejan una gran diversidad de trastornos como hematomas subdurales, tumores, infecciones y alteraciones toxicometabólicas.
  • La irritación meníngea acompaña a infecciones del SNC, hemorragia subaracnoidea y metástasis de las leptomeninges, entre otras.
  • El edema de papila (nervio óptico) implica un aumento de la presión intracraneal y requiere un estudio de neuroimagen inmediato.
  • La asimetría pupilar puede ser fisiológica, pero puede indicar patologías y los defectos del campo visual también pueden apuntar a diferentes entidades como por ejemplo la pérdida bitemporal sucede en lesiones quiasmáticas.
  • La presencia de arterias pericraneales rugosas, dolorosas y con pulsación disminuida en asociación con cefalea, especialmente en pacientes mayores de 55 años es muy sugestiva de arteritis temporal. En este caso es importante la inmediata obtención de la velocidad de sedimentación globular, ya que de lo contrario, se puede producir una retinopatía isquémica que lleva al individuo a la ceguera.
  • La debilidad muscular focal o la pérdida de sensibilidad indican posible enfermedad a cualquier nivel del neuroeje.
  • La asimetría de los reflejos tendinosos y la presencia de reflejos patológicos son indicativos de afectación del sistema piramidal.

SEÑALES DE ALARMA (C.E.F.A.L.E.A.)

  • C: Comienzo brusco o abrupto, en pocos segundos o minutos, o cambio en el patrón habitual
  • E: Edad de comienzo en el período adulto, de más de 50 años, sin haberla padecido antes “de novo”
  • F: Fiebre y otros síntomas generales
  • A: Antecedentes de alto riesgo como presencia de enfermedad, SIDA o cáncer
  • L: Letargo, lasitud, confusión
  • E: Evolución de empeoramiento progresivo
  • A: Alteraciones neurológicas, visión doble, dificultad para hablar, debilidad muscular, desequilibrio, trastorno de la marcha

SIGNOS DE ETIOLOGIA SECUNDARIA

  • Alteración de signos vitales
  • Alteraciones del estado mental o cognoscitivo
  • Signos de irritación meníngea (rigidez nucal)
  • Hemorragia retiniana o papiledema
  • Asimetría pupilar
  • Defecto de campo visual
  • Arterias pericraneales rugosas, dolorosas y con pulsación disminuida
  • Debilidad o pérdida de sensibilidad en la cara o los miembros
  • Torpeza o desequilibrio en la marcha
  • Reflejos tendinosos asimétricos o anormales (Babinski)

 

CUÁNDO NO HAY QUE PREOCUPARSE
En general, no hay que preocuparse si la cefalea es de larga duración y no hay presencia de señales de alarma, ningún síntoma o signos de los descritos arriba. La falta o mala respuesta al tratamiento no es en sí una causa de preocupación ya que a veces, las cefaleas primarias, sin causa atribuible o aparente, pueden ser realmente recalcitrantes y difíciles de tratar, especialmente cuando se cae en el hábito del sobreuso de medicamentos para el ataque agudo. Yo los limito en mis pacientes a no más de dos días por semana.

En conclusión, si padeces cefaleas crónicas y hay algún cambio significativo en el carácter, la intensidad, la frecuencia o nuevos síntomas y signos, consulta al médico

 

María-Carmen (Blog)

 

Dra. María-Carmen B. WilsonBotón Registrarme

4 comentarios en “Señales de alarma: cuándo preocuparse por el dolor de cabeza, y cuándo no

  1. mis ataques de migrañas van siempre acompañados de una disminucion de la tension arterial mi presion ha llegado a 50/30, a que puedo atribuirle? Gracias

  2. Hace 20 días estoy con una molestia en el lado derecho de la cabeza. El dolor no aumenta, no Tranca mis actividades diarias y es siempre en el mismo lugar. Fui al médico y me dijo que era por contractura, noto que han disminuido pero no se va, estoy asustada, tengo miedo que sea algo grave.

  3. Yo padesco dolor muy fuerte el parte derecha de mi cabeza acia la nuca y ningún medicamento me lo calma incluso me hace vomitar varias veces en las últimas ocaciones e llegado a vomitar sangre, eso me pasa de una a dos veces al mes me dura asta 2 días me incapacita no puedo levantarme de la cama ni comer nada ya me da miedo y cuando pasa todo qquedo muy devil y temblorosa que puedo hacer para evitar esas crisis?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *